Max Franz Immelmann

Es sin duda alguna una de las figuras legendarias de la historia de la aviación, este alemán apodado <<el halcón de Flandes>>, fue el primer héroe alemán a bordo de un Fokker E-I, y el primer piloto en ser galardonado con la <<Pour le Merite>>, máxima distinción del ejercito alemán. Todavía hoy se recuerda su nombre por una maniobra aérea que lleva su apellido <<la vuelta immelmann>>. Celebre maniobra que permitía atacar en picado y a continuación ganar de nuevo altura con la velocidad adquirida haciendo un rizo.

Murió en combate un 18 de Junio de 1916, no antes de haber derribado el solo a 16 aviones aliados, que siempre presumieron de este abatimiento, sin embargo los alemanes siempre achacaron la muerte de su piloto a que la ametralladora se averió y quedó mal sincronizada, y esto hizo, como mas tarde se pudo demostrar, que los disparos destrozasen las hélices de su avión, haciendo que su avión se precipitase en picado hacia el suelo.

Toro Sentado

Su verdadero nombre era Tatanka Yotanka, cuya traducción mas correcta seria <<búfalo que se sienta>> y no <<toro sentado>> con la que se le ha conocido. Nació en 1834 en región del gran rio (Actual Dakota del sur) Fue un líder y jefe de los pieles rojas (Sioux), que de joven formó parte de una sociedad secreta <<corazones valientes>>, y que debido a las numerosas gestas en su época juvenil, se gano el respeto de los suyos.

 Con poco mas de 30 años, se convirtió en jefe de Sioux, por aquel entonces los blancos estaban invadiendo sus territorios, y el era contrario a venderles sus tierras a estos y a vivir en reservas, en esos años logró negociar con los estadounidenses para que las llamadas colinas negras permaneciesen bajo el control de los Sioux, ya que tenían un gran valor sentimental como terreno sagrado en donde estaban enterrados sus antepasados.

 Esta paz no duró mucho, ya que en estas colinas se encontró oro, y esto hizo que apareciesen numerosas expediciones de buscadores de fortuna hacia esas colinas, además de la  construcción de un ferrocarril que atravesaba esas tierras, hizo que el gobierno estadounidense decidió proteger a estos expedicionarios y trabajadores, por lo que mandó en su protección a su séptimo de caballería con el coronel George Custer al frente, en el año 1876 se produjo un gran enfrentamiento, en donde los Sioux consiguieron una aplastante victoria sobre el séptimo de caballería, del que no quedó ni un superviviente, esto le sirvió a los estadounidenses como excusa para lanzar una guerra contra los pieles rojas. En ese momento toro sentado, se vio obligado a huir hacia Canadá empujado por las tropas norteamericanas.

 Allí la reina Victoria le ofreció refugio, y le hizo permanecer al menos protegido durante unos años, ya que en el año 1881 se le concedió la amnistía, regresando a su reserva, una vez allí no tardó en oponerse a lo que estaba viendo, que era la compra masiva de tierras por parte de los colonos, para evitar un posible levantamiento de los indígenas, las autoridades de la reserva hicieron que toro sentado saliera de la misma para participar en el espectáculo del <<salvaje oeste>> de Búfalo Bill, que recorría el país en modo circo para mostrar a las gentes costumbres de aquellas tierras.

 En el año 1889 volvió de nuevo a su reserva, pero se encontró que allí se encontraba un falso profeta, llamado Wovoka, que intentaba convencer a los Sioux sobre una serie de ideas para conseguir su resurrección y su salvación. Toro sentado no creía en la vida ultraterrena por lo que se opuso duramente desde el primer momento a este personaje.

 Su muerte siempre ha estado plagada de misterio y de si fue o no planificada, el hecho es que la mañana del 15 de diciembre de 1890, 40 policías indígenas se dirigieron a la cabaña de toro sentado, o detuvieron y lo sacaron desnudo y empujones, el no se negó pero les pidió que le dejasen llevar consigo algunos enseres, a lo que los policías accedieron, Toro sentado, tardó todo lo que pudo, con el fin de que se agolpasen muchos indios alrededor de su tienda para ver lo que estaba pasando, cuando salió y vio que tenia un gran numero de seguidores allí, gritó : <<No voy a ir, haced conmigo lo que queráis, no iré. ¡vAMOS!>>, en ese momento uno de los pieles rojas disparó contra el jefe de los policías, mientras este caía del caballo, disparó a toro sentado hiriéndole en un costado, a continuación se produjo una gran refriega que acabo con la muerte de 14 personas, entre ellas toro sentado.

 Así terminó la vida de uno de los grandes jefes Sioux, un pueblo que siempre tuvo como filosofía la defensa y el respeto del medioambiente, y eso les enfrentó directamente con los colonos, que no querían más que arrancar todo el oro y recursos de sus tierras. Esta frase de toro sentado resume esa filosofía de respeto al medio ambiente <<El sapo no bebe toda el agua de la laguna en la que vive>>.

Pedro Da Coviña

Fue un explorado y emisario portugués, que fue enviado por el rey de Portugal Juan II de manera camuflada, para reconocer tierras árabes y de la India, con el fin de tener información privilegiada para los futuros viajes marítimos portugueses en busca de nuevos territorios y riquezas.

Este singular personaje, por los datos biográficos que conocemos, ya desde joven se desenvolvió con maestría en diversas disciplinas, como eran la del comercio o el arte de la lucha con espada, viajó por tierras españolas como Sevilla, y estuvo en el norte de África, lo que le hizo aprender alguna lengua como la árabe. Todo este conjunto de cualidades, hizo que el rey Alfonso V de Portugal se fijase en él y le diese un puesto como escudero suyo, con este monarca luchó en la batalla de Toro contra los reyes católicos, finalmente Alfonso V abdicó es un hijo Juan II de Portugal.

Es en compañía de este nuevo monarca, cuando se le encomienda la misión de viajar a tierras árabes disfrazado de comerciante y haciéndose pasar por árabe, junto con Alfonso de Pavía para obtener valiosa información para el reino de Portugal en su afán de conquistar nuevas rutas comerciales. El viaje lo emprendieron en el año 1487, y les hizo atravesar toda la península ibérica, tras llegar a Barcelona, embarcaron en un barco que les llevó a Nápoles, de allí pasaron a la isla de Rodas y de esta a Alejandría, para recorrer tierras egipcias y posteriormente adentrarse en Arabia, y recorrer el desierto de la península del Sinaí, y las ciudades de Medina y la Meca, hasta su llegada a Aden en el año 1488.

Allí Alfonso de Pavia se dirigió hacia Etiopia, mientras que Da Coviña se adentraba en la India, llegando a la ciudad de Calicut, en donde conoció a un comerciante, que le contó sobre la procedencia de algunas especias, de territorios lejanos de Oriente, y como estos desde allí eran enviados a través del mar rojo hacia Venecia. Desde allí logro embarcarse en una tripulación árabe que recorrió la costa Africana y le llevó hasta Mombasa, actual Kenia. Posteriormente viajó a El Cairo en donde se encontró con emisarios enviados por el monarca Juan II para darles la información sobre todo lo descubierto. Esta información se dice que fue clave, para que 8 años después Vasco de Gama doblase el cabo de buena esperanza y remontase la costa africana hasta llegar a la India.

Da Coviña nunca volvería a Portugal, y se quedó en tierras de Etiopía, como consejero  del rey de Etiopía.

Blas de Lezo y Olavarrieta

Fue un almirante español nacido en 1689 en Pasajes (Guipúzcoa), muy maltrecho físicamente a consecuencia de las heridas sufridas durante su agitada vida bélica, llevó el sobrenombre de <<patapalo>> y <<medio hombre>>. A la temprana edad de 12 años, se enroló como guardamarina, en la flota francesa dirigida por el conde de Tolouse.

En España comenzaba poco después la guerra de sucesión española, en la que enfrento a españoles y franceses, con ingleses y holandeses, para ver quien de debía asumir el linaje dinástico en España. Durante una de enfrentamientos en 1704, cuando contaba solamente con quince años, recibe un impacto de un cañón en una pierna, tras la cual perdería dicho miembro; Este hecho le lleva al primer ascenso. Como alférez de navío.

Pero ello no le impidió que siguiese con su vida militar, y unos años después, en la defensa de la fortaleza de Santa Catalina de Tolón, recibiría un impacto de una esquirla de metralla en su ojo izquierdo, produciéndole así la perdida de visión en el mismo de por vida; Pero el no quiso retirarse y quiso seguir luchando, así le llevo en 1714 a una nueva desgracia en combate, en un asedio a Barcelona, una bala mosquete inutilizó uno de sus brazos, ya entonces había ascendido a oficial de la marina española, y se resistía a jubilarse empujado por su espíritu luchador y heroico.

Blas de Lezo

En 1723 se le encarga una misión muy difícil, limpiar de piratas y corsarios las costas del pacífico. Una misión que realizó con brillantez y que le supuso una fama y leyenda de invencible, los piratas huyen cuando son conocedores de la presencia de Blas de Lezo y sus buques. En esos años conoce al amor y se casa en Lima, y unos más años más tarde en 1730 regresa a España tras su exitoso trabajo en contra de los piratas, ya era general del mar,

Le encargan otra tarea muy importante para la corona, el dirigir a seis buques de guerra hacia Génova, en donde habían quedado confiscadas dos millones de pesos de oros, pertenecientes a la corona española. Blas de Lezo llega con sus buques a la ciudad de Génova, y se reúne con los dirigentes de la misma para pedirles la devolución de dicho dinero, bajo la amenaza si se niegan a hacerlo, de bombardear desde el mar la misma, los Genoveses acceden a devolver esa fortuna, recuperando de esta manera para la corona dicho dinero.

Tras su regreso a España, se le asigna en 1732 en una misión para recuperar en la costa norteafricana la ciudad pérdida de Orán, que era controlada por los piratas berberiscos de Bay Hassan, a los que consigue vencer y destruir su nave capitana, la aureola de invencible para Blas de Lezo comienza a hacerse popular.

En 1737 es nombrado comandante general de comandante de indias, lo que responsabilizaba de la defensa de la ciudad, ante cualquier amenaza de invasión, cosa que sucedería en 1741, en la que los ingleses reunieron una gran flota, la mayor conocida desde tiempos de la armada invencible, para hacerse con el control de Cartagena de Indias, sitio estratégico para el control del comercio. Por su parte Blas de Lezo para defender la ciudad, contaba con seis buques de guerra, unos 2300 soldados regulares, y cerca de 600 arqueros indios que habían traído del interior de la región, y con todo ello se preparó para la defensa de la ciudad, contaba con muy pocos recursos pero estudió concienzudamente sus bazas y dispuso de manera estratégica sus defensas. Los ingleses se colocaron frente a las defensas y comenzaron los ataques sobre la ciudad, estos pensaban que en pocos días se rendirían los españoles. Los ingleses tras sesenta y siete días de sitio, viendo que las defensas españolas no cedían, deciden hacer el desembarco en la ciudad, y realizar el asalto de esta por medio de la infantería, y estos encontraron trincheras y bastiones por todos los lados, lo que le supuso enormes bajas rápidamente, a todo esto se les unió las enfermedades de aquellas latitudes, a las que los ingleses no estaban inmunizados, eso haría mucha mella en sus tropas. Por lo que el encargado inglés de dicho asalto, Vernon, vio que les sería imposible hacerse con el control de la ciudad, y tuvo dar la orden de retirada. A todo esto a Inglaterra habían llegado días antes, noticias de que el sitio de Cartagena se había consumado, incluso se habían elaborado medallas y monedas conmemorativas de dicha victoria. Pero poco después el rey inglés Jorge II, tras enterarse del fracaso, ordenó a sus cronistas que no escribiesen nada sobre este episodio tan vergonzoso para ello. Pero por fortuna en España si que se supo esta historia y se contó.

Blas de Lezo, murió unos meses después de aquellos enfrentamientos, a consecuencia de las heridas de los combates quedo muy maltrecho, finalmente contrajo la peste que le conduciría a la muerte. Nadie sabe hoy en día donde fue enterrado, y no se le pudo rendir ese merecido homenaje, se le concedió a título póstumo el marquesado de Ovieco, y posteriormente muchos navíos llevaron su nombre, incluso hoy en nuestros días, una fragata española del tipo F-103 lleva su nombre, curiosamente fue la que participó en las celebraciones de los ingleses tras la victoria de Trafalgar.

Blas de Lezo, un lobo de mar, una vida envuelta de leyenda y de éxitos, que concedió a España grandes momentos de gloria y de victorias.

Roger Bacon (Doctor Mirabilis)

Filósofo, científico y teólogo inglés nacido en 1214. Debido a sus grandes conocimientos, se le impuso el calificativo de Doctor Mirabilis <<doctor admirable>>. Bacon estudió en Oxford, viajó a Francia en 1241, a la Universidad de París, entonces el centro de la vida intelectual de Europa, donde la enseñanza de Aristóteles, hasta ese momento prohibida porque Aristóteles era sólo accesible a través de comentaristas islámicos, había sido recientemente reiniciada. Tras completar sus estudios, fue profesor de Artes en esta Universidad. En torno al año 1253 tomó los hábitos y comenzó una época negativa para él, ya que estuvo preso cerca de diez años por la publicación de estos libros, en donde hablaba de sus descubrimientos científicos como en << Opus maius >>, en donde detalló una gran cantidad de avances tecnológicos, así como la propuesta de reformar las ciencias por medio del estudio de las lenguas y la Nataruleza.

roger bacon

Este gran genio se adelantó a su tiempo en varios siglos respecto a invenciones, estudios y descubrimientos: En campos como la óptica, describió la reflexión, la refracción y el uso de gafas para corregir defecto de visión; comprendió el funcionamiento de los espejos esféricos; ideó una teoría explicativa del arco iris; escribió ingenios mecánicos <<barcos, coches, máquinas voladoras>>. Le corresponde el honor de ser el primer occidental que describió la fabricación de la pólvora y el mal uso que se le podría dar, como así sucedió en las guerras. Señalo el error del calendario Juliano tres siglos antes de que fuese corregido por el papa Gregorio XIII <<año 1582>>.

Ante un personaje tan creativo y productivo, no es de extrañar que pronto la leyenda se ciñese sobre él, y se le atribuyan toda suerte de invenciones y actos. Se le ha atribuido la fabricación de una serie de autómatas, como una paloma que podía volar; o una cabeza de acero que era capaz de hablar; un gas alumbrado debido a la destilación de ciertos productos orgánicos. Se decía de él que estaba poseído por un demonio que le permitía leer y estudiar de noche para proseguir en la búsqueda de conocimientos.Bacon también es considerado por algunos como el autor del manuscrito Voynich, debido a sus estudios en los campos de la Alquimia, Astrología y lenguas.

Bacon murió a los ochenta años de edad, que para esa época era atípico, ya que la esperanza de vida rondaba los cuarenta años,;por ello se especuló que, debido a sus conocimientos alquímicos, había llegado a alcanzar dicha edad. Debido al sufrimiento con el que tuvo que cargar durante gran parte de su vida, por una sociedad en donde fue un incomprendido, antes de morir dijo : <<Me arrepiento de haberme tomado tantas molestias en destruir la ignorancia>>.

Alonso Sánchez de Huelva (El prenauta o piloto anónimo)

Muchos historiadores ven en este marinero español, el primero en llegar a las Américas.

Aunque cada día tenemos más pruebas que los vikingos ya estuvieron en el continente americano en torno al año 1000, en concreto en Terranova y labrador (actual Canadá); pero estos o bien no tenían conciencia de que estas tierras pertenecían a otro continente ignoto, o bien no supieron divulgarla de una manera clara.

También hay leyendas en las que se cuenta que los templarios ya estuvieron en torno al  1150, y de allí extrajeron plata, que trajeron al continente europeo para financiar más de 80 catedrales góticas en menos de un siglo. Lo que hoy en día no se pone en duda es que alguien antes de que Colón había llegado, y esta creencia viene dada por  el conocimiento que tenía de esos territorios, este no se entiende sino tuviese información privilegiada, y esta información se piensa que venia dada a través de unos mapas antiguos que poseía y del testimonio de este piloto anónimo.

Alonso Sánchez de Huelva

Alonso Sánchez de Huelva

Los autores de la época, y los que escribieron las crónicas de las américas como Inca Garcilaso o Bartolomé de las casa, hablaban de un piloto anónimo que era de Huelva. Hoy en día se cree que este piloto anónimo se llamaba Alonso Sánchez de Huelva, vivía en la plaza de la soledad en Huelva y su vida la pasó allí; las crónicas nos dicen que fue un mercader dedicado al comercio de madera noble entre España y la costa africana. Estos navegantes para volver a Huelva, se adentraban en el mar, para que los vientos de ponientes los arrastrasen hasta el cabo de San Vicente en Portugal y de allí ya volvían a Huelva por la costa, en uno de estos regresos de noche, fueron sorprendidos por una tormenta, la embarcación quedó inutilizada y las corrientes del atlántico les arrastró hasta la Antillas; esto aconteció dos lustros  antes del primer viaje de Colón; hablamos entorno al año 1482

Hay que pensar que en el pensamiento de los marineros de esta época, estaba gobernada por leyendas del medievo, una de estas decía que la superficie del mar era plana y que al final caía en una gran cascada en donde todos los barcos desaparecían; otra narraba la existencia de una garra infernal que atrapaba los barcos en la lejanía del océano para siempre; esto hacía que nadie se atreviese a adentrarse hacia el oeste mas allá de lo conocido.

Lo que nos cuentan estos cronistas es que este piloto anónimo, después de ser arrastrado por las corrientes a este nuevo mundo, reparó allí su embarcación, y junto a una tripulación diezmada por las múltiples bajas de debido a las enfermedades, consigue encontrar el camino de vuelta. Colón se encuentra con esta tripulación moribunda, en un lugar que no termina de estar claro: algunos apuntan a la isla de la Gomera, otros a la isla de Madeira, ya que se sabe que vivió varios años en Portugal. Sea como fuere, Colón socorrió a estos hombres, que se encontraban bastante enfermos, algunos con sífilis, una enfermedad desconocida por entonces en nuestro continente, o escorbuto, una enfermedad producida por el déficit de vitamina C, muy común en los marineros de esa época . El hecho es que Colón procuró a estos hombres todo los cuidados que pudo, y este marinero, en agradecimiento, le contó la existencia de estas nuevas tierras, y de cómo llegar a ellas.

Hoy en día, en la ciudad de Huelva, tiene una estatua dedicada en la que está escrita “A Alonso Sánchez de Huelva predescubridor del nuevo del mundo”, así como una calle y una plaza. Es justo reconocer a este personaje que, en plena agonía y en agradecimiento, ofreció unos datos -posiblemente claves a Colón– de un lugar paradisíaco en los confines del océano.

Antonio Santi Giuseppe Meucci (Inventor del teléfono)

Antonio Meucci, ingeniero italiano del siglo XIX, fue el inventor del teléfono al que él mismo bautizó como  teletrófono.

En el 1854,  Meucci construyó su primer teléfono, que unía su despacho con su dormitorio en el segundo piso; con esto conseguía poder atender de una manera más eficiente a su esposa que padecía de reumatismo.  Pero la gran desgracia para él fue que le faltaban 10 dolares para patentarlo;  presentó  el invento a una empresa  (Wester Union), y no sólo no le prestaron ese dinero, sino que no le devolvieron los materiales.

Antonio Meucci

Antonio Meucci

Durante más de 15 años se dedicó a mejorar su invento y a realizar demostraciones públicas, pero no atrajo ninguna oferta para obtener los suficientes fondos que le permitiesen patentarlo. En medio de todo ello, un accidente en un explosión de gas le provocó quemaduras y se vio obligado a vender sus trabajos a un prestamista, por un valor de 6$. Cuanto intentó recuperar esos trabajos se encontró que la casa de préstamos los había vendido.

Antonio Meucci se empeñó desde ese momento en reconstruir su invento, pero no pudo reunir esa cifra necesaria para la patente, cosa que si que supo aprovechar Alexander Graham Bell que, en 1876, lo patentó, y en ese momento comenzó una batalla legal. Sin embargo, a pesar de que todas las pruebas indicaban claramente que el inventó debía ser atribuido a Meucci , los abogados de Bell consiguieron paralizar con recursos el juicio, hasta darse por cerrado a la muerte de Meucci en 1896 a favor de Bell.

En el 2002, el congreso de los Estados Unidos reconoció a Antonio Meucci como el descubridor del teléfono, haciendo de esta manera justicia histórica con este inventor, Hoy en día, en las enciclopedias actualizadas, ya se le otorgar esta invención a Meucci, dejando a Bell como el precursor del telégrafo.

Meucci merece al menos nuestro reconocimiento, ya que su invento ha sido fundamental  para el desarrollo de las comunicaciones en los siglos venideros.