Un sueño para un descubrimiento

A veces los sueños, como si fuese obra de la casualidad hacen que se descubran cosas importantes, esto es lo que le ocurrió al químico alemán  Friedrich August Kekulé en el año 1862.

Desde hacia tiempo se encontraba investigando como era la estructura del benceno, y no conseguía dar con la clave; Una tarde que se encontraba es su estudio, escribiendo en un libro, se quedó dormido, y en sus sueños comenzó a ver como los átomos brincaban delante de sus ojos, y veía como las estructuras de estos se entrelazaban y mezclaban en movimiento como serpiente, y de repente una de estas serpientes se había mordido la cola, y esta estructura giraba en torno a su ojo, esta visión le hizo despertar de manera brusca. Al despertar comenzó a pensar si esa forma cíclica que había visto, podría ser la que tuviese el benceno, y tras un tiempo de investigación comprobó que efectivamente esa era la forma.

Este descubrimiento es uno de los más importantes de su tiempo, ya que fue el inicio de una rama de la química, que es la de la química orgánica. Este hecho que fue confesado por el Kelulé en su tiempo, hizo que desde entonces mostrase interés y pidiese al resto de científicos que tuviesen en cuenta muchas de las ideas que aparecieran en sus sueños, ya que a veces estos nos revelan la verdad; En una conferencia que impartió, terminó su discurso diciendo: :<< Aprendamos a soñar, caballeros, entonces quizás encontraremos la verdad>>

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: